
Sólo hablo tres idiomas: Argentino, mal Argentino, y por teléfono. Punto.
Y bueno... Ayer, como andaba con escaso trabajo, me puse a pelearme con el segundo capítulo de "Kokoro no kaito". Me trabé en una maldita escena y me dió un ataque de nervios lujurioso. Cada vez que me sucede me enloquece la autoestima; es una crueldad venir a los chapazos por la autovía y de golpe y porrrazo darse de lleno con que no quedo conforme con lo que desarrollé, y entonces arranco la hoja del cuaderno y planto otra cosa, cambio alguna frase, muevo la mesa, cuelgo al potus del ventilador de techo, le hablo a la Yoko para que se corra de delante de la lámpara y no me tape la luz, arranco otra vez la hoja, muerdo la tapa de la birome, tacho lo que escribí incluso antes de escribirlo, le grito a Angel que no me sale lo que quiero que me salga y ella me grita a su vez en turno que si no termino rápido el maldito fic me vá a romper las manos para que lo deje en paz (ah, sí: muy pacífico mi matrimonio). Es que el primer capítulo tardé como dos o tres años en desarrollarlo y publicarlo, porque nunca estaba yo conforme con el resultado. Y ahora parece que no voy a romper la racha... Venía tan bien... la cosa tiene título, llevo como 18 páginas escritas y un buen día... vino el diablo blanco y ¡ZAZ!: a la lona de nuevo. Bah, no es nuevo. Pero tengo miedo de que me pase como en un viejo fic sobre Shun y su entrenamiento en Isla Andrómeda: me trabé en una escena y es hasta el día de hoy (seis años después) que no lo pude continuar. Lo único que me salva es la tranquilidad de que decidí remasterizarlo, así que wá a comenzarlo de nuevo. Pero lo que es "Kokoro...". espero salir del mal paso rápido porque lo quiero terminado para la futura inauguración de la página.
Por otro lado, tengo altibajos con la continuación de mi trabajo como fanficker... No sé, a veces estoy absolutamente dispuesta a escribir, pero al mismo tiempo estoy taponada de trabajo urgente que me ayuda a llegar a fin de mes... A propo: el otro día, al salir del cyber, le comento a Angel: "¡Nunca creí que yo llegaría a este momento, por el que han atravesado muchas otras fanfickers...! ¡El momento de estar más preocupada por trabajar para pagar las cuentas a fín de mes que por escribir y publicar!..." Me aterró, pero he llegado a esa conclusión. Aparte que ya hace AÑOS (la palabra AÑOS la estoy repitiendo demasiado últimamente... Esa y las palabras PAUPÉRRIMA y POBRE. Debe ser un estado de mi escasa conciencia, o una etapa completamente real y palpable en mi vida), que no escribo con la asiduidad de mis comienzos... No es que haya sido una máquina de escribir fics desde mediados del 2000, pero antes disponía de un poco más de tiempo para sentarme a garabatear y/o tipear. Ahora me cuesta horrores y me entristece, pero ¿qué se le vá a hacer? Una vá envejeciendo y sus prioridades van cambiando aunque una no quiera.
Llevo escribir en la sangre, pero en una de esas quizás ya tenga que dedicarme a la escritura real. 
Me olvidaba: si quieren leer el primer capi de "Kokoro no kaito", éntrenle a "Amor Yaoi". Balshoyie spasiba!!!